Arreglado el muy estúpido problema que redireccionaba a los sufridos comentantes a wp-comments-post.php dejando el navegador en blanco, sólo había que quitar las malditas www de la dirección del blog en la configuración del Wordpress, madre mía que dolor de cabeza por algo tan trivial.
Las lágrimas rodaron por oxidados raíles
y la luz eludía lo profundo del pozo.
Días largos robaban horas a la oscuridad,
mutiladas noches con el horizonte roto
destilaron secretos sudores juveniles.
Los retazos de cuero henchidos de soberbia
se escurrieron entre los pétalos de los libros
desmembrando las serpientes de tinta oscura
y los insectos curiosearon sobre el misterio
del éxtasis y la ausencia [...]
Aunque sea de una forma un poco cutrecilla ya puedo postear de nuevo aquí. Los comentarios están por arreglar, cuando pueda lo miraré.